No
lo vais a creer, pero es verdad: el animalito anduvo paseándose a escasos
1,5 metros de donde yo estaba con mi telescopio. Entonces, le dije: "Pajarito,
¿puedes ponerte allí donde yo pueda hacer una foto de tu bella
figura?" (para el digiscoping, aquella distancia era un "demasiado
cerca"). Gran sorpresa: el colirrojo voló hasta una rama, a 14 metros,
y estuvo allí posado durante 2 minutos, mirándome, como diciendo:
"¿qué hará ese ahí?". Cuando se fue, le
di las gracias por esos dos minutos de sencillísima amistad. Y, desde
ese día, pienso que no es del todo una locura hablar con los pájaros...
aunque no nos entiendan.
|
¡Bandera Roja!
Phoenicurus ochruros
Cotxa fumada
Colirrojo tizón
( Sant Cugat del Vallés
7.1.03
)
|