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¿Cómo está el patio? |
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Remolar - Filipines
Actualización: 19.1.03
Grande evento: se llevó a efecto la PRIMERA REUNIÓN DE DIGISCOPERS CATALANES, o Barceloneses, o como quieras llamarlo... jornada histórica, sí. Aquí están las pruebas:
Quizás el día podría haber sido mejor. Pero nosotros, nada, dale que te pego ante las dificultades. Fue entrañable y muy divertido: todos empeñados en sacar adelante esta modalidad curiosa de fotografía... porque todos nos lo pasamos en grande haciéndolo. Se repetirá, se repetirá.
Por el Remolar (ya le llamamos "el Club Remo", que no falte) está pasando una cosa curiosa de ver: los omnipresentes collverds (azulones o pato real) se ven ahora muchísimo menos. Los patos que ahora se ven con mayor frecuencia son las cercetas (xarxet) y los cullerots (pato cuchara). Ninguna dificultad para verlos ni para fotografiarlos. Tanto unos como otros, los hay a montones. Aprovechad el momento, porque están todos con un vestido espectacular (tanto cercetas como cucharas están bellísimos, en pleno esplendor de sus plumajes).
Aparte la multitudinaria presencia de cormoranes grandes, también se observa, últimamente, sin dificultad alguna a los martinetes (martinet de nit), jóvenes y adultos: ves al observatorio Sur, que suelen poblar las ramas de un árbol cercano, e incluso, a menor distancia, algunas isletas próximas (distancia ideal para digiscoping).
Últimamente se pueden observar (no son tan numerosos, pero es realmente fácil localizarlos) los precioso tarros blancos (ànec blanc), que ponen una nota multicolor inigualable con sus plumajes y cuellos elegantes y sus picos de un rojo profundo.
También vi nada menos que al ánade rabudo. Había una pareja. Sí, es escaso, pero es tan llamativo que podrás "cazarlo" con el telescopio bastante fácilmente, si está allí. Es un animal maravilloso, y tuve la suerte de hacerle una foto que no me disgustó. Quizás es uno de los patos más hermosos que puedan observarse por aquí. Vale la pena que vayas a verlo.
También me dijeron que se veían porrones moñudos, en el brazo de agua que sigue la carretera, antes de entrar en la reserva. Yo no los vi (pero sí los observé, y en cierto número, en los Aiguamolls de l'Empordà: son fabulosos, realmente con moño).
Que no me olvide: me dijeron que había ahora mismo una de las poblaciones más importantes de avefrías. Observa cómo levantan el vuelo en bandadas cuando llega el aguilucho lagunero. Las avefrías se acercan a veces muchísimo a los observatorios. Y algunas agachadizas, también (he llegado a ver como amagos de "escarceos nupciales" entre las agachadizas: bellísimo).
Por otra parte, me atrevo a sugerir lo siguiente: es un magnífico momento para ver pajarillos pequeños en los caminos de la reserva: si vas un día que no haya mucha gente, en el viaje de un observatorio a otro te saldrán al paso, o los sorprenderás (sobretodo, al colirrojo y al petirrojo) en un recodo del camino, sobre una valla, muy cerca a veces.
Tuve la suerte de coincidor, durante unos minutos, en uno de los observatorios con Ricard Gutiérrez, el director de la reserva. De hecho, él es bastante pionero en el tema digiscoping, y se interesa por la cuestión. Me enseñó cómo tira sus fotos "a mano", sin adaptador. Y te puedo asegurar que el avefría agraciada salió bastante bien. Los naturalistas emplean ese método, muy rápido y cómodo. Fue interesante ver cómo Ricard, ayudado por un contador mecánico (parecido a los que usan las azafatas en los aviones, para contar a los viajeros) sumó, desde el observatorio norte 450 avefrías... lamentablemente, después también me dijo algo: que en Galicia se llevaban contadas (las oficialmente censadas) 5000 aves muertas. Pero las avefrías que Ricard contaba, las que yo veía, y las que tú puedes mañana ver, esas están vivas, vivas, vivas...
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