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¿Cómo está el patio? |
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Aiguamolls de l'Empordà
Actualización: 13.12.02
Lástima que anduve por allá, esta vez, poco rato: llegué sobre la 1 del medio día; ten en cuenta que en estas fechas a las 4.30 de la tarde ya no hay luz para hacer foto alguna... ves antes que yo, desde luego.
De todas formas, como siempre, fue una delicia. Además, el día ayudaba: después de unos días fríos, resulta que hoy ha hecho un día espléndido de sol, y no hacía nada de frío (pero fue excepcional: cuidado; abrígate bien para venir por aquí; cuando sopla la tramontana la cosa puede ser de armas tomar).
Como estuve con poco tiempo, no pasé del observatorio de Les Daines. Pero, bueno: de allí, precisamente me traje una PANORÁMICA de 360º, para que te hagas una idea del precioso día, y de lo que te encontrarás si vas pronto (ves a la página principal de ¿Cómo está el patio?, y podrás llegar a ella).
Podrás ver bastantes avefrías, como contexto general, digamos, y, junto a ellas, un ejército de agachadizas comunes pululando entre los matojos (recuerda esto un poco la situación que se daba hace un mes en el Remolar).
NLos patos que son inquilinos de siempre (azulones, cercetas, patos cuchara) están ya de un guapo subido, brillantes, con todas sus galas y plumas más escandalosas. La verdad, se les ve contentos, y llenan a cientos las lagunas.
Noticia: espectacular: ya se ve a las cigüeñas ocupando sus nidos. Vi una pareja en uno de los nidos que dan justo al lado del camino. Maravilla de maravillas. También vi ocupados los nidos del centro de recuperación. Cuando una cigüeña sobrevuela un nido, es común oír crotorear a los inquilinos que ocupan aquel: sonido inquietante, y a la vez entrañable. Oírlo cuando el animal está muy cerca es maravilloso.
Noticia: ví bastantes ánsares comunes (se ven nadando en grupos de media docena, e incluso descansando o bronqueando a los azulones en las isletas próximas, desde el observatorio que queda casi enfrente del de les Daines). Mírate bien a estos animales poderosos (si puedes, con el telescopio). Reconozco que a mí me asustan un poco esas caras con... tanta "personalidad". Da gusto ver a estas ocas silvestres, tan robustas, y con tan malas pulgas.
Lamentablemente, no tuve tiempo para disfrutar demasiado de uno de los mejores espectáculos: no sé por qué, pero los pequeños bosquecillos de ribera que bordean el camino estaban bastante poblados de pequeños pájaros tipo carricero. Lo sorprendente es que se mostraban escandalosamente confiados: más de una vez vi a uno ramonear entre los carrizos a escasos 5 - 6 metros de donde yo estaba parado, ignorándome completamente.
El espectáculo fue tan bonito que ni se me ocurrió intentar hacerles fotos, o sacar la guía para identificarlos, ni nada de nada. Sólo me quedaba mirando aquellos ratoncillos alados, petarditos de vida enmedio del campo, y me sorprendía a mi mismo mirando como un tonto, esto es: verdaderamente, olvidándome del yo y del mi mismo.
Ramon Garcia
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